Con la primeras brisas veraniegas, un conejillo libre correteando por el parque, de aquí para allá, por todos lados, por todos los rincones. De vez en cuando se detiene, como si observará a todos los transeúntes. Después de mantener la vista en aquellos que se paran a mirarlo y comentar lo mono que les resulta el animalito, el conejo sigue correteando. Entre tanto trote, se para frente a una zona ajardinada. Agacha la cabeza y mueve el hocico para olisquearla. Parece como si lo conociese, como si apreciase aquel lugar. Incluso se le intuye algo nervioso por encontrarse de nuevo en ese lugar, entre excitado y asustado. Aunque después, tras esa situación, levanta la cabeza, y reemprende su actividad juguetona.
Y así, día tras día. Sin ser consciente de lo agotadora que puede resultar esa rutina.
miércoles, 26 de octubre de 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
Belleza
- No me entiendo ni yo mismo, abuelo, la verdad que ella es guapa, pero....
- ¿Pero?
- No se,... no se explicarlo.
El anciano sonrió levemente.
- A ver, explícame ¿por qué dices que es guapa?
- Porque me gusta, además, todo el mundo lo dice, que es una joven muy bella.
- ¡Ay querido mio!, algún día comprenderás que significa lo que es la belleza.
- ¿Como dices? ¿Qué que es la belleza?
- Si, la belleza no son unas facciones marcadas por la sociedad, ni unas cifras para fijar unas medidas, ni un color determinado, ni mucho menos unos cuerpos que parecen fabricados con moldes, no. Esos son banalidades que se crean la gente de hoy en día por la falta de preocupaciones. La belleza está en las sonrisas, en el brillo de las miradas, en los gestos de las personas hacia los demás, en hacer viva la felicidad. Todo eso es bello. Las personas somos muy vagas a la hora de reflexionar, van a lo fácil, y por eso admitimos que las cosas hermosas son las que nos imponen. Pero eso anda muy lejos de la realidad. Por mucho que creas que esa joven es guapa, cuando algún día vivas esto que te he dicho, ese brillo en los ojos, esas sonrisas cómplices, entonces comprenderás que es la belleza, y pensarás "no hay nada más bonito que esto".
*Aunque claro, por mucho que te diga,... los jóvenes nunca han hecho caso de los mayores. Por eso, sólo entenderás esto cuando las experiencias de la vida te muestren estos detalles, y seas capaz de reflexionar sobre ellos.
Conversaciones...
- ¿Pero?
- No se,... no se explicarlo.
El anciano sonrió levemente.
- A ver, explícame ¿por qué dices que es guapa?
- Porque me gusta, además, todo el mundo lo dice, que es una joven muy bella.
- ¡Ay querido mio!, algún día comprenderás que significa lo que es la belleza.
- ¿Como dices? ¿Qué que es la belleza?
- Si, la belleza no son unas facciones marcadas por la sociedad, ni unas cifras para fijar unas medidas, ni un color determinado, ni mucho menos unos cuerpos que parecen fabricados con moldes, no. Esos son banalidades que se crean la gente de hoy en día por la falta de preocupaciones. La belleza está en las sonrisas, en el brillo de las miradas, en los gestos de las personas hacia los demás, en hacer viva la felicidad. Todo eso es bello. Las personas somos muy vagas a la hora de reflexionar, van a lo fácil, y por eso admitimos que las cosas hermosas son las que nos imponen. Pero eso anda muy lejos de la realidad. Por mucho que creas que esa joven es guapa, cuando algún día vivas esto que te he dicho, ese brillo en los ojos, esas sonrisas cómplices, entonces comprenderás que es la belleza, y pensarás "no hay nada más bonito que esto".
*Aunque claro, por mucho que te diga,... los jóvenes nunca han hecho caso de los mayores. Por eso, sólo entenderás esto cuando las experiencias de la vida te muestren estos detalles, y seas capaz de reflexionar sobre ellos.
Conversaciones...
jueves, 13 de octubre de 2011
Tranquilidad
El despertador, los horarios, el reloj, las prisas, la agenda, el teléfono, el tráfico,.... papeleo de oficina, reuniones, clientes, cerrar producción, ventas, entregar tal papel a tal hora, ...... la universidad, las clases, las asignaturas, los trabajos, las fechas de entrega, estudiar, exámenes, ..... el no llegar a fin de mes, el tener que pagar esto y lo otro, el apurar para comer, el salir con la mochila llena de curriculums, el no encontrar trabajo día tras día, .....
Nuestra vida es un constante estrés, no salimos de un día cuando empezamos otro igual que el anterior. Y de repente un día te encuentras con eso, eso que permite evadirte de la realidad, parar el mundo y los relojes por un instante, olvidarte de las tareas diarias, y relajarte. Ya sea un banco en mitad de la nada frente a un riachuelo, o un hombro en el que apoyarte a sabiendas que escuchará todo aquello que le digas, o una cerveza con esos amigos que siempre tendrán un tema o una anécdota que compartir rodeados de carcajadas. Y esas simples cosas son las que hacen que nuestros días merezcan la pena, y que, sin duda, debamos irnos a la cama siempre con una sonrisa.
La foto es en Río Frío, Granada, en Enero de 2009 ¿y que queréis que os diga? No hay más que ver el paraje y la serenidad que en el se respira. Mi madre la tiene puesta en un lienzo en una pared de la casa. Entre mis preferidas, la verdad Un saludo y gracias a todo aquellos que me habéis escrito sobre el blog, espero que os siga gustando las entradas que escriba.
lunes, 10 de octubre de 2011
Decidir...
Y el caminante decidió parar. Decidió sentarse a la vera del camino, echar la vista atrás para ver y recordar lo que llevaba andado. Bajó su fardo cargado de la espalda para ponerlo justo delante suya, y decidió sacar de él todos los sueños que tenia compartidos junto a ella. Hacia tiempo rebosaban de su equipaje, haciendo sacar la más amplia de su sonrisas cuando los miraba de reojo vigilando que ninguno se cayera. Hoy ya sólo se habían convertido en una carga, una pesada carga que a cada paso caía mas sobre los hombros. Incluso a veces le hacia tropezar y desmoronarse. Aun así, él, cuidadosamente, los cogía uno por uno y los volvía a guardar tal y como estaban.
Había llegado el momento de detenerse y hacer algo, demasiados traspiés. Los fue cogiendo y sosteniéndolos en las manos, mirándolos, imaginando por un momento que algunos de ellos se hicieran realidad. No pudo evitar la sonrisa al viajar a esos momentos ficticios. Tampoco el desasosiego de saber que eran sueños rotos que no deberían estar en su bagaje. Por ello, fue despidiéndose de ellos y colocandolos tras una pequeña parra al margen del camino, donde él sabrá que estarán guardados, pero a su vez de que no volverá a pasar por dicho sendero. Miró su fardo, le resultaba extraño verlo tan vacío, pero se lo echó a la espalda, le sorprendió la poca carga que suponía ahora, Con tal comodidad,con esa rara mezcla entre extrañeza y alegría, miró por última vez hacia atrás, se volvió y emprendió de nuevo su camino.
Había llegado el momento de detenerse y hacer algo, demasiados traspiés. Los fue cogiendo y sosteniéndolos en las manos, mirándolos, imaginando por un momento que algunos de ellos se hicieran realidad. No pudo evitar la sonrisa al viajar a esos momentos ficticios. Tampoco el desasosiego de saber que eran sueños rotos que no deberían estar en su bagaje. Por ello, fue despidiéndose de ellos y colocandolos tras una pequeña parra al margen del camino, donde él sabrá que estarán guardados, pero a su vez de que no volverá a pasar por dicho sendero. Miró su fardo, le resultaba extraño verlo tan vacío, pero se lo echó a la espalda, le sorprendió la poca carga que suponía ahora, Con tal comodidad,con esa rara mezcla entre extrañeza y alegría, miró por última vez hacia atrás, se volvió y emprendió de nuevo su camino.
domingo, 9 de octubre de 2011
Pisadas en el camino...
Todos recorremos un camino, todos seguimos una senda. A veces empinada o llana; recta o curvada, más sencilla, o más abrupta, Pero al final lo que queda es ese camino que hemos recorrido, el echar la vista atrás y recordar esos momentos pasados, que podrán haber sido más difíciles o sencillos, pero son parte de nuestra historia. Una historia que vamos formando nosotros mismos con nuestros pasos.
No puedo empezar con otra foto que no sea esta. Sin duda, mi debilidad.
Presentación
Bueno, me estreno en esto de los blogs, un poco tarde. Que menos que presentarse, para aquellos que no sepan de mí mas que las lineas que comparta en estas entradas. Mi nombre es Paco Amaya, malagueño, y las aficiones y gustos las iréis comprobando por aquí. Destacar la fotografía, razón principal por la que creo mi blog personal, para poder tener una plataforma en la que compartir aquellas fotos que a mi juicio merezcan la pena. De ahí el titulo del Blog, de la genial canción de "El Último de la fila" que dice eso de "Lápiz, tinta, y el paisaje a robar"... Mi mayor admiración a estos dos genios, en especial a Manolo García, un artista en todos los sentidos. ¿Veis? Poco a poco iré dando retales de aficiones.
Sin más, un cordial saludo, y espero que las cosas que comparta, ya sean fotos, reflexiones, opiniones o meras inquietudes del día a día, sean de vuestro agrado.
Sin más, un cordial saludo, y espero que las cosas que comparta, ya sean fotos, reflexiones, opiniones o meras inquietudes del día a día, sean de vuestro agrado.
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