jueves, 13 de octubre de 2011
Tranquilidad
El despertador, los horarios, el reloj, las prisas, la agenda, el teléfono, el tráfico,.... papeleo de oficina, reuniones, clientes, cerrar producción, ventas, entregar tal papel a tal hora, ...... la universidad, las clases, las asignaturas, los trabajos, las fechas de entrega, estudiar, exámenes, ..... el no llegar a fin de mes, el tener que pagar esto y lo otro, el apurar para comer, el salir con la mochila llena de curriculums, el no encontrar trabajo día tras día, .....
Nuestra vida es un constante estrés, no salimos de un día cuando empezamos otro igual que el anterior. Y de repente un día te encuentras con eso, eso que permite evadirte de la realidad, parar el mundo y los relojes por un instante, olvidarte de las tareas diarias, y relajarte. Ya sea un banco en mitad de la nada frente a un riachuelo, o un hombro en el que apoyarte a sabiendas que escuchará todo aquello que le digas, o una cerveza con esos amigos que siempre tendrán un tema o una anécdota que compartir rodeados de carcajadas. Y esas simples cosas son las que hacen que nuestros días merezcan la pena, y que, sin duda, debamos irnos a la cama siempre con una sonrisa.
La foto es en Río Frío, Granada, en Enero de 2009 ¿y que queréis que os diga? No hay más que ver el paraje y la serenidad que en el se respira. Mi madre la tiene puesta en un lienzo en una pared de la casa. Entre mis preferidas, la verdad Un saludo y gracias a todo aquellos que me habéis escrito sobre el blog, espero que os siga gustando las entradas que escriba.
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La última vez que fuimos le conté a Oscar que tenías un lienzo con esa misma imagen que estabamos viendo. El paisaje sigue prácticamente igual, por allí pasa mucha gente, pero parece que el tiempo no pasa.
ResponderEliminarBesos!